Ocho bonitos motivos para tener un bebé

Algo está pasando: en los próximos meses, toda una camada de cachorros nacerá a mi alrededor. Amigos que hasta hace poco ni sabían lo que era una crema-pañal se están subiendo a este carro. Y he de decirlo, compadres… ¿No os bastaba con un hamster? ¿No os dais cuenta de que la vida ya es demasiado difícil? ¿Y si se hace del Atleti? Estos son algunos de los argumentos usados para justificar lo ocurrido…

conloschicos

“Es por fortalecer la pareja”
Creíamos que una pareja con recién nacido estaba más unida que el resto… Pero es todo lo contrario. El bebé os hará millones de cosas (envejeceros, desesperaros, arruinaros) pero no os unirá. Es más: os vais a pelear en cuanto salgáis del hospital y seais incapaces de atarle bien a la maxi-cosi. No os espera un camino de rosas, sino un Apocalipse Now de manchas de papilla y vómitos. Entre vosotros volarán los pañales… y los puñales.

“Necesito realizarme”
Esa es otra: los dos tenemos smartphone, conocemos Nueva York, hemos consumido drogas… ¿Qué nos queda por hacer? Pues tíos… Aprender chino o alemán, que a lo mejor conseguís un curro. O mejor todavía: cuidad a Teo. Os necesitamos y, además de realizaros, hasta os podéis sacar unos ocho eurillos la hora.

“Hay que perpetuar la especie”
Eso tiene algo de lógica. Millones de animales copulan para reproducirse y que sobreviva su raza y, para qué engañarnos, lo de terminar dentro tiene gracia. Pero… El mundo no da para más. Está más lleno que los baños en la fiesta de los Goya. En realidad, lo inteligente no sería tener niños sino asfixiar a los de vuestros conocidos, porque no sé dónde vamos a aparcar dentro de 50 años.

“Quiero dar y recibir amor”
Por fin un pensamiento bonito. Y es cierto que le vas a dar muchísimo amor (se lo vas a quitar al resto de la humanidad empezando por tu pareja, eso sí), y que el bebé te lo devolverá multiplicado por mil, al menos hasta que quiera más a Justin Bieber o empiece a salir con un quinqui. Pero chicas… Es pesado, de verdad. Y si os urge dar amor, tengo un amigo solterón que anda muy necesitado… ¡Hasta puede usar chupete para provocaros ternura!

“El milagro de la vida”
Luego están los desquiciados. “Quería sentirme completo…” ¿Pero qué te pasa, tienes una pierna de madera? O las que hablan de “Sentirme como una diosa otorgando el milagro de la vida”. Chica, deja de ver la tele. ¿”Sentirte una diosa”? A ver… Que “el milagro de la vida” lo puede hacer cualquiera. Que basta con… Bueno, ya sabéis con lo que basta. Déjate de misticismo y, si quieres hacer milagros, haz que encarcelen a Rajoy y a Urdangarín.

“Por inercia”
Desde hace unos cuantos años, para ver a los colegas hemos tenido que pasar por su letanía de bañito, masaje y papilla. Cuando ya estamos más dormidos que el niño… ¡Es cuando ellos pueden sentarse a charlar! Así que, ya puestos… ¿Por qué no hacerme yo el especial y el maduro y tener también retoños? Pues porque… Lo que has visto en sus calientes y olorosos salones no es una representación teatral. Está pasando de veras, y sigue cuando tú te has ido. A todas horas. Siete días a la semana. Tú te ibas a casa un poco pedo y pensando qué bonito… Pero dejabas atrás amenazas, peleas y el largo y tortuoso camino de ver cómo nos organizamos mañana. Por cierto: no les apetecía nada que les visitases. ¡Por tu culpa el bebé se ha dormido cuatro minutos más tarde!

“Por mis padres, ya sabes”
Qué jodíos… Como saben que no se lo van a comer ellos, nuestros padres están locos porque nos reproduzcamos. Para ellos es divertido: no tienen que dormirlos, con suerte la nena saca la nariz del abuelo y, sobre todo, es una especie de venganza tardía. “Que no me des la chapa, viejo”. “Yo no pedí nacer”. “¿Pero qué pasa, que tengo que pediros permiso por todo?” Sí: las mismas frases que tantas veces dijisteis ahora os las dirán a vosotros. Vuestros padres, vengativos, reirán desde un discreto y canoso segundo plano…

“El/La profeta”
Son primos hermanos de los del “milagro de la vida”, pero todavía más patéticos. Saben que el planeta está abarrotado. Que hay muchos niños preciosos a los que se podría adoptar. Y que la raza humana, la verdad, no es que lo esté haciendo demasiado bien. ¡Pero ellos le dan la vuelta a todo y esperan que sean sus hijos los que lo solucionen! “Quiero criar librepensadores que ayuden a cambiar las cosas”, he llegado a oír decir. ¿Pero quién te crees que eres, el padre de John Lennon? ¿No te das cuenta de la presión que le estás metiendo al engendro? Levanta la cabeza y mira a tu alrededor… Es más fácil que te salga un Paquirrín que el nuevo Gandhi, aunque tenga poco pelo y use pañales. En serio.

Corto, porque me indigno, pero hay más. ¡Me voy a adorar a mi hijo!

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Acerca de rafavidiella

Mi cabeza es enorme y no sólo contiene agua, humos tóxicos y vísceras. Aparento despreocupación e irracionalidad, y eso es lo que la rellena. Como casi todo lo pierdo, aquí será posible encontrarlo.
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2 respuestas a Ocho bonitos motivos para tener un bebé

  1. belentxi dijo:

    Jaja menudos prendas los de la foto!!
    Pobre teo..las malas companias..

  2. Compartimos muchas de las inquietudes que has reflejado en este post, porque nos encontramos en el proceso de convertirnos en padres primerizos. Hoy os hemos dejado un detallito en nuestro blog: http://planeandoserpadres.com/2013/02/21/somos-ganadores-del-liebster-award-y-one-lovely-blog-award/

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