El ejército de las siete naciones

“I’m gonna fight ‘em off, a seven nation army couldn’t hold me back”. Así empieza Seven Nation Army, celebérrimo primer corte del Elephant de los White Stripes que suena a todo volumen en el coche durante el largo camino de vuelta de nuestras primeras vacaciones con Teo.

Elephant no es el único: Johnny Cash, The Black Keys o Iron Maiden amenizan el eterno viaje. Música cañera de guitarras estruendosas, voces viriles y percusión contundente. Música que, de viajar con mi chica y Teo, no sonaría, pero el viaje es demasiado largo para un bebé diminuto y ellos regresan en tren y yo solo. No pasa nada: ella ha gestado a Teo, lo ha parido, le da teta… En realidad, lo justo sería volverme empujando el coche desde Cádiz por sólo haber aportado un poco de esperma al asunto.

Pero… ¿Y si ellos estuvieran aquí? Mi chica no permitiría este escándalo. Mi música molestaría a Teo. No le relajaría. ¿Es que no te das cuenta, cariño, de que no le relaja? Me doy cuenta, pero… ¡Quiero oír música! ¡Odio conducir, y canturrear es una de las pocas cosas que me alivian! ¿Por qué tiene que mandar Teo, que es pequeño y gordito y acaba de llegar?

He madurado, he madurado, así que es mejor no pelearse. ¿Qué música escucharíamos? Teo no es un gran melómano (sus únicas pasiones son la teta, el chupete y el bañito), ¿qué puede gustarle? Su madre no para de cantarle una especie de mantra satánico y repetitivo que le adormila, pero canturrearlo los tres, durante 700 kilómetros, nos convertiría en algo parecido a la familia Manson. 

Así que, de momento, la música en el coche está difícil. Hablan mucho de los clásicos, pero esos cabrones de pelucas empolvadas siempre metían algún movimiento imprevisto que asusta a nuestro pequeñín y le provoca pucheros. Tengo cierta tendencia a dormirme al volante, así que paso de música yogui. Y las rancheras, que era lo que ponía mi padre en el coche, están mal vistas en estos tiempos. En resumen: silencio. Así me veo condenado a conducir durante millones de kilómetros, hasta que Teo aprenda a hablar y exija los Cantajuegos.

Anuncios

Acerca de rafavidiella

Mi cabeza es enorme y no sólo contiene agua, humos tóxicos y vísceras. Aparento despreocupación e irracionalidad, y eso es lo que la rellena. Como casi todo lo pierdo, aquí será posible encontrarlo.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a El ejército de las siete naciones

  1. josemi dijo:

    Supongo que habéis oído hablar del “Efecto Mozart”, es curioso que se han escrito artículos científicos y libros sobre el tema. Y al final es algo tan sencillo como que las nanas son buenas para los bebés. Así es el mundo de la investigación, me temo.
    http://communities.washingtontimes.com/neighborhood/parenting-first-time-through/2011/oct/27/music-and-babies-mozart-effect-and-more/
    La mejor es la música clásica, sencillamente porque es la más compleja y dicen que los bebés están capacitados para seguir esa complejidad, probablemente más preparados que nosotros que ya tenemos el oído tan atrofiado (especialmente Isra:). Pero vamos, si quieres alardear de padre-heavy-metal-thunder, lo más recomendable son las nanas de Black Sabbath
    http://www.amazon.com/Rockabye-Lullaby-Renditions-Black-Sabbath/dp/B003VE93SM
    Jack White tocó ayer en Madrid, por cierto. En fin, tengo juguetes de Los Ángeles deseando conocer a Teo. Un abrazo para los tres
    ¿En serio ibas escuchando Iron Maiden?

    • Homer dijo:

      Yo a Josemi lo dormía con los Planetas cuando íbamos a la escuela. Desde entonces subraya los libros, y en ocasiones proyecta hologramas.

      Rafa, no dejes que ese pequeño Vidiella escuche el cantajuego nunca, o correrás el riesgo de tararearlo en público sin darte cuenta. Yo con la pequeña Inés me propuse no hacerlo y la cosa pinta bien. Lo que pasa es que a veces la sorprendo cantando un
      “Me acuerdo de ti, me cago en tus muertos, no puedo dormiiiiir, me sueño que has vuelto…”.
      Hay madres a las que no les hace gracia, dicen.
      ¡Abrazos!

  2. Dani dijo:

    Tengo un amigo que le pone Napalm Death a su hijo, que aún está en la panza de su madre. Otro cuya hija es fan de los Ramones y ACDC desde que tiene tres años. No creo que sea necesario ponerle música clásica para que se relaje: hay mucha variedad dentro del rock. Ponle de todo, cuanto más mejor.

  3. Olivia se duerme a diario con Leonard Cohen. Es un buen acuerdo al que llegamos desde que tenía días. En el coche, eso sí, su madre le pone música de alguna secta.

    • Cruz dijo:

      Así que mi martido aprovecha blogs ajenos para meterme puyitas, ehhhh. Pues yo a Olivia para que se duerma en el coche le pongo un CD de música de esa espiritual, que te ponen en clase de yoga… Y enseguida cae, aunque alguna vez se ha dormido con Estopa.

  4. Teo's mamy dijo:

    Pues mi mantra es mano de santo..yo creo q el pobre se duerme ya por no oírme.En realidad tampoco hemos probado tanto,estamos tan asustados q variamos poco..pero ahora q vamos a pasar muchas horas solos iré investigando. El aún no ha mostrado preferencias…vete tu a saber.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s